Inicio » Artículos » No.4
EL REINO DE DIOS, MI VERDADERA IDENTIDAD

No.4
EL REINO DE DIOS, MI VERDADERA IDENTIDAD

2013.01.22-ReflexiónLa enseñanza central de Jesús es sobre el Reino de los Cielos. Por esto en el Evangelio de Mateo comienza con la frase: “El Reino de los Cielos es como un …….Jesús quiere que sepamos cómo es el Reino de los Cielos.

¿Su ubicación? Jesús es muy específico: está dentro de ti. Si el Reino de los Cielos está dentro de nosotros, ¿por qué no lo vemos?. No lo vemos porque lo somos. Estamos parados en él, mirando hacia otro mundo que creemos más real que el Reino interno. Por esto ninguna experiencia de este mundo es totalmente plena y aunque por momentos vivamos experiencias plenas suelen ser muy efímeras y pasajeras y por lo tanto no nos pueden satisfacer. Y la explicación más profunda es que fui creado para estar en otro mundo. Por esto Cristo nos dice: que nos somos de este mundo.

La práctica de la meditación está diseñada para ayudarnos a ver el Reino de los Cielos desde una mirada interna. La meditación nos ayuda a excluir lo externo a fin de ver lo interno. Las personas que meditan se vuelven apacibles porque captan atisbos del Reino inrterno.

Observar el sutil Reino interno nos permite vivir mejor aquí. Cuando sabes que el Cielo está dentro de ti y ves algo en el mundo que según el ego es malo, comprendes que no tienes que quedarte atrapado ahí. El infierno es la creencia que sostiene que estamos atrapados en circunstancias externas de las cuales no podemos escapar. Cuando sabes que el Cielo es interno contemplas el mundo de la manera que Jesús o San Francisco lo hicieron:

puedes ver la demencia y no enloquecer

puedes ver el odio y no odiar

puedes ver la enfermedad y no enfermar.

Cuando no sabemos que el Cielo está dentro de nosotros, es fácil volverse loco, enojado o salirnos de nuestro centro.

El Cielo está dentro de nosotros en el sentido que nuestro Ser Verdadero está en nosotros. Llegar al Cielo es llegar a nosotros mismos, es volver a Casa, a Dios, ya que Dios y yo somos Uno.

Si crees que el Cielo está dentro de ti, puedes verlos desde la visión del amor, lo puedes experienciar. Si no lo crees, queda oculto. El Cielo no tiene nada que ver con las ilusiones de este mundo. Tampoco podemos entrar al Cielo con ilusiones. El Cielo significa ser uno con Dios. Por esto Jesús se identificó plenamente con Dios, y así vivió en el Cielo mientras se encontraba en este mundo.

El Reino ya es. Y para aquellos que todavía estamos atrapados en las estructuras del ego, el Reino está llegando. El Reino ya es para aquellos que participan de él y entienden que es su herencia natural. Pero este Reino no es de este mundo.

El Reino de Dios no es del ego, lo perceptible, lo externo. Por esto en la medida que seguimos viviendo los dramas personales que mucho tienen que ver con nuestros apegos a este mundo, conocemos muy poco del Reino de Dios. Como dice Jesús: es vivir en el mundo sin ser del mundo.

Cuando no sabemos que el Cielo está dentro de nosotros, es fácil volverse loco, enojado o salirnos de nuestro centro.

El Cielo está dentro de nosotros en el sentido que nuestro Ser Verdadero está en nosotros. Llegar al Cielo es llegar a nosotros mismos, es volver a Casa, a Dios, ya que Dios y yo somos Uno.

Si crees que el Cielo está dentro de ti, puedes verlos desde la visión del amor, lo puedes experienciar. Si no lo crees, queda oculto. El Cielo no tiene nada que ver con las ilusiones de este mundo. Tampoco podemos entrar al Cielo con ilusiones. El Cielo significa ser uno con Dios. Por esto Jesús se identificó plenamente con Dios, y así vivió en el Cielo mientras se encontraba en este mundo.

El Reino ya es. Y para aquellos que todavía estamos atrapados en las estructuras del ego, el Reino está llegando. El Reino ya es para aquellos que participan de él y entienden que es su herencia natural. Pero este Reino no es de este mundo.

El Reino de Dios no es del ego, lo perceptible, lo externo. Por esto en la medida que seguimos viviendo los dramas personales que mucho tienen que ver con nuestros apegos a este mundo, conocemos muy poco del Reino de Dios. Como dice Jesús: es vivir en el mundo sin ser del mundo.

Este mundo no es la Voluntad de Dios, por lo tanto no es real. No obstante, aquellos que creen que lo es no pueden sino creer que hay otra voluntad, la cual produce efectos opuestos a los que Él dispone. Por esto todas las corrientes espirituales afirman que este mundo, es el mundo de las ilusiones, del sueño. Y el trabajo es recordar nuestra realidad del Reino que somos para despertar del sueño de este mundo.

Aquí estamos de paso. Un turista americano visitó a Hofetz Chaim, un reconocido rabino polaco. El turista se asombró de ver que el hogar del rabino era una habitación sencilla, solamente con libros, una mesa, una silla y un catre.

   El turista preguntó: “Rabino, ¿dónde están tus muebles?”

Hofetz Chaim respondió: “Donde están los tuyos?”

Desconcertado el americano respondió: “¿Los míos? Yo estoy de visita aquí. Sólo estoy de paso”.

El rabino le respondió: “Yo también”.

 

Debido a que el Cielo trasciende el tiempo, ser habitante del Cielo es nuestra única y eterna identidad. Solamente estamos de visita aquí. Todos somos peregrinos, pasajeros en el camino al Cielo.

Estas son reflexiones que me encantaron y las quiero compartir contigo, para que juntos de la mano regresemos al mundo Creado por Dios para cada uno de Sus Hijos muy amados. Están tomadas del libro: “Descubriendo Un Curso de Milagros” de Jon Mundy.

Lic. Luis Ojier

  • nuevesonidos
    Gracias, muchas gracias.